El secretismo de la información que experimenta sobre la memoria El Salvador contrasta con la época del conflicto armado, ya que circulaban registros de personas disidentes u opositoras políticas con claras intenciones de ser eliminadas por parte de las máximas autoridades de la Fuerza Armada de El Salvador (FAES), tal como señala el procurador para la Defensa de los Derechos Humanos, David Morales.
La reconstrucción de la memoria por medio del texto, la imagen y el acceso público para las personas es parte de la dignidad humana, por lo cual El Centro de la Fotografía de la
Fundación Latitudes presentó hoy en la Biblioteca Nacional "Francisco
Gavidia", San Salvador, El Salvador, los principales hallazgos de una investigación que digitalizó
"El Libro Amarillo", documento secreto de consulta elaborado por el
ejército salvadoreño en la época del conflicto armado para registrar opositores
políticos con la finalidad de perseguir y exterminar a estos “Delincuentes
Terroristas” (D/T).
La presentación contó con el procurador
para la Defensa de los Derechos Humanos, David Morales, el director nacional de
Bibliotecas, Manlio Argueta, el presidente de la Fundación Latitudes, Edgar
Romero, el antropólogo sociocultural, Miguel Villela, y el investigador
especialista en periodismo en profundidad, Omar Luna, quienes coincidieron en
resaltar la importancia del rescate de los archivos de la memoria en El
Salvador como un esfuerzo por entender y comprender los procesos que configuran
el presente y futuro del país.
El especialista de periodismo de
precisión, Omar Luna, recalcó que los datos encontrados en este esfuerzo de
trabajo de seis meses son contundentes: 244 personas fueron
desaparecidas/asesinadas; 17 personas sobrevivientes, que finalizaron el
conflicto armado; seis personas lisiadas sobrevivientes y una más
fallecida/desaparecida perteneciente al Partido Revolucionario de Trabajadores
Centroamericanos (PRTC).
Dichos hallazgos fueron
obtenidos al cruzar la información de "El Libro Amarillo" con
diferentes bases de datos, como el Muro a la Memoria y la Verdad y listados
proporcionados por la Secretaría de Transparencia, Anticorrupción y
Participación Ciudadana de la Presidencia de la República, la Asociación de
Lisiados de Guerra de El Salvador (ALGES) y un excombatiente perteneciente al
PRTC.
Luna también aprovechó la
oportunidad para resaltar las dificultades del estudio, los cuales prueban la
poca voluntad del Estado salvadoreño por preservar la información relacionada
con la memoria, ya que su poder intrínseco opta por ser guardado/desaparecido,
reforzando las prácticas de secretismo que alimentan la aún vigente cultura de
perdón y olvido en el país.
![]() |
| El antropólogo sociocultural, Miguel Villela, establece comparativas de investigación entre los hallazgos encontrados con "El Libro Amarillo" y el Muro a la Verdad y la Memoria. Imágenes Libres. |
Posteriormente, los aportes de
la investigación fueron realzados por Miguel Villela, desde la perspectiva
antropológica, quien retomó los planteamientos de una de las planchas colocadas
en el Muro a la Memoria y la Verdad, en la cual se señala que "Es
importante recordar […] para reconocer la verdad. Al reescribir la historia
estamos dignificando la memoria de las víctimas y manteniendo la esperanza de
sus familiares, porque sólo así, evitaremos que hechos como estos vuelvan a
repetirse".
Para el director nacional de
Bibliotecas, quien aparece en "El Libro Amarillo" como miembro del
Partido Comunista Salvadoreño (PCS), este tipo de esfuerzos "son un paso
para abrir la conciencia de lo sucedido y encarar la verdad, pues El Libro
Amarillo contiene parte de la historia oculta del país que revela
contradicciones sociales que debemos conocer".
Durante su intervención, Argueta
también aprovechó para retomar los planteamientos de Alberto Masferrer que,
pese a haber sido publicados en 1,913, aún se mantienen vigentes dentro de la
historia salvadoreña, ya que él aseguraba que "las tragedias de nuestro
pueblo tratan de ocultarse (...) [Por tanto,] es función de todos esclarecer
las marginaciones y limitaciones (que sufre nuestro pueblo)".
El procurador para
los Defensa de los Derechos Humanos, David Morales, consideró que "'El
Libro Amarillo’ es un documento histórico para el país, ya que es una prueba y
un registro a las violaciones a los Derechos Humanos que se cometieron en el
pasado (...) Había registros de la persecución política que se planificaba
quiénes eran los objetivos a ser eliminados y eso se hacía desde los más altos
niveles de la Fuerza Armada de El Salvador; por lo tanto, creo que no se debe
seguir negando la existencia de esos archivos".
"El Libro Amarillo" en
formato digital se presentó en el marco del décimo aniversario
ESFOTOPERIODISMO, uno de los más importantes festivales de la región
centroamericana en el ámbito de la fotografía documental, con la finalidad de
reconocer que los archivos fotográficos son fuentes de información que pueden
volverse en contra de las personas retratadas, tal como se vislumbra en este
documento desclasificado, liberado hace dos años por el Centro de Derechos
Humanos de la Universidad de Washington (UWCHR por sus siglas en inglés).
Ayúdenos a entender los sucesos del pasado para entender el presente
del país. Si
cuenta con registros o información que nos pueda ayudar a cruzar los datos
contenidos en “El Libro Amarillo”, contáctenos a f.latitudes@gmail.com o visite
esta innovadora herramienta digital.
![]() |
| La presentación de "El Libro Amarillo" en formato digital contó con la presencia de invitados especiales y prensa nacional e internacional. Imágenes Libres. |






No hay comentarios:
Publicar un comentario